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Fox advierte que sin reformas el futuro
del país está en riesgo
Fuente: EFE
México, (EFE).- El presidente
de México, Vicente Fox, advirtió
al Congreso de que si no se llevan a cabo algunas
de las reformas estructurales pendientes el
futuro del país estará en riesgo.
Al
presentar su informe anual de Gobierno ante
el Congreso, que hoy inició su 59 legislatura,
Fox enfatizó la necesidad de tomar medidas
urgentes para impulsar el crecimiento económico
del país y la generación de empleos.
En
particular, el presidente subrayó que
es imprescindible aprobar reformas estructurales
en materia energética, fiscal y laboral.
"Nadie
sacará partido del retraso de las reformas.
Cada retraso es un golpe a la confianza en el
país (...) Si no hay acuerdos, no habrá
avances", advirtió.
En
relación a la reforma energética,
aseguró que el objetivo de su Gobierno
no es privatizar ni Petróleos Mexicanos
(Pemex) ni la Comisión Federal de Electricidad
(CFE), sino reforzarlas.
"No
podemos ocultar que ambas empresas tienen seriamente
comprometida su viabilidad económica.
Esto pone en riesgo el futuro de nuestro país.
No debemos aplazar la decisión de fortalecerlas,
capitalizarlas, modernizarlas y ampliar su radio
de acción", declaró.
Fox
recordó que durante los próximos
años será necesario canalizar
cerca de 500.000 millones de pesos (unos 46.000
millones de dólares) al sector eléctrico.
"Ello
nos obliga a encontrar mecanismos que conjuguen
esfuerzos e inversión privada, sin comprometer
la soberanía nacional ni modificar la
propiedad estatal de la industria eléctrica",
dijo.
Sobre
la reforma fiscal, otro de los grandes retos
de la nueva Legislatura, el presidente señaló
que es necesario fortalecer la capacidad recaudatoria
del Estado, establecer un sistema tributario
más equitativo y moderno y ampliar la
base de contribuyentes.
"Tenemos
finanzas públicas sanas pero precarias
(...) El presupuesto no tiene la capacidad para
revertir los desequilibrios sociales",
apuntó.
Asimismo,
mencionó que son necesarios cambios en
materia laboral para adaptarse "a las nuevas
circunstancias del mundo del trabajo".
Fox
resaltó que, desde que inició
su mandato en diciembre de 2000, México
ha logrado una gran estabilidad macroeconómica,
pero admitió que ésta no se ha
reflejado en el bolsillo de los mexicanos.
"Reconozco
que el crecimiento económico y la generación
de empleos han sido insuficientes", manifestó.
El
desempleo, que en julio pasado alcanzó
el nivel más alto (3,52 por ciento) de
los últimos cinco años, "genera
desaliento", añadió.
Además,
reconoció que "la dimensión
e intensidad de la pobreza son ofensivas para
la dignidad humana", afirmó que
su Gobierno mantendrá una política
de austeridad, anunció que los sueldos
de los altos funcionarios no subirán
en 2004 y enfatizó que se debe impulsar
el mercado interno y formalizar a los trabajadores
del sector informal.
Entre
los logros macroeconómicos, recibidos
con abucheos por parte de los legisladores de
oposición, destacó la reducción
de la inflación hasta niveles del 4 por
ciento, los más bajos en los últimos
34 años.
También
mencionó que las tasas de interés
"son las más bajas en décadas"
y que las reservas internacionales (más
de 51.000 millones de dólares) son las
más altas de la historia.
Fox
indicó, además, que este año
la banca estatal de desarrollo otorgará
créditos superiores a los 280.000 millones
de pesos (25.454 millones de dólares)
a las pequeñas y medianas empresas.
En
su discurso, Fox también hizo una escueta
referencia al cuestionado proceso de rescate
de la banca durante la crisis de 1995.
Este
proceso vuelve a ser centro de polémica
porque en los próximos dos años
el Gobierno deberá amortizar los pagarés
entregados por el Estado a los cuatro bancos
sobrevivientes (Banamex, Bancomer, Bital y Banorte)
de la crisis o intercambiarlos por nuevos títulos
públicos.
"Instruyo
a las instancias competentes para que, apegadas
a la ley, realicen todas las acciones pertinentes
con el fin de finiquitar el proceso de intercambio
de pagarés", dijo Fox. EFE
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