|
México, D.F., a 9 de julio de 2005
BRAVO
Fernando Camacho Casas
Analista Político
El próximo 3 de julio habrá
elecciones en Nayarit: se renovarán la gubernatura, 20 ayuntamientos
y 18 diputaciones locales. Se espera una votación estimada
en el rango de 500 a 600 mil sufragios.
Para la gubernatura compiten: Por
el PAN Manuel Pérez Cárdenas, por el PRI Ney González
Sánchez y por el PRD Miguel Ángel Navarro Quintero.
De acuerdo con las encuestas serias publicadas en estos últimos
días, el favorito para obtener el triunfo es Manuel Pérez
Cárdenas, del PAN. En segundo lugar aparecen con un empate
técnico los candidatos del PRI Ney González Sánchez
y del PRD Miguel Ángel Navarro.
El gobernador actual Antonio Echevarría
llegó al poder postulado por el PAN y el PRD, apoyado por
importantes promotores y empresarios, a quienes conoció cuando
trabajó en la Cocacola. Como se recuerda, el gobernador intentó
postular a su señora esposa como candidata a la gubernatura
por el PAN. Empero, el partido albiazul se opuso y canceló
toda posibilidad a la respetable señora.
De acuerdo con dichos estudios,
tal parece que para el bien del pueblo de Nayarit la época
de caciques llega a su fin con el cambio de gobierno. La incontenible
corrupción del sexenio de Echevarría, calculada por
los expertos en más de diez mil millones de pesos, ha hecho
que el Congreso local se niegue a la aprobación de las cuentas
públicas de su gestión gubernamental. El Congreso
pacientemente ha esperado mejores tiempos para procesar las cuentas
públicas y, entonces si, sin fuero, llevar a Echevarría
a juicio y probablemente a la cárcel. El gobernante recibió
claros indicios de ello y presuroso arregló su residencia
en el extranjero, en un bello paraje aislado de reclamos y ruidos
molestos.
En esta tesitura el hábil
gobernador con tiempo buscó quien le cubriera las espaldas,
y que mejor que acudir a su compadre Miguel Ángel Navarro
Quintero, a quien impulsó como candidato del PRD a la gubernatura,
con todo el respaldo y los recursos del gobierno del estado. La
campaña de Navarro tiene como objetivo persuadir al voto
rural y su cuartel de guerra dispone de todos los apoyos del gobierno
estatal, en donde están echando toda la carne al asador.
Como no se cuece al primer hervor
y viendo que su compadre Navarro no tiene espolones para gallo y
creció la probabilidad de que pierda en la elección
del 3 de julio, Echevarría quiso asegurar su futuro celebrando
en forma simultánea un pacto de inmunidad con el candidato
del PRI Ney González -hijo del celebre exgobernador Emilio
M. González quien impulsó a la gubernatura a Echevarria
con cuantiosas cantidades de dinero- a cambio de regresarle nutridos
expedientes que lo vinculan con negocios obscuros –y otros
blancos, muy blancos- que pondrían a Ney en el filo de la
Navaja.
En esta forma Echevarria compite
con dos caballos con miras a ganar. Sin embargo, se prevé
que la votación será muy copiosa, situación
que daña la estrategia del gobernador, toda vez que los estudiantes
y maestros universitarios indignados con el proceder de Echevarria,
saldrán a la calle a promover el voto en contra de sus dos
delfines.
Informes confidenciales afirman
que si la elección la pierde Echevarria con Navarro o con
Ney, días después de los comicios, pediría
permiso temporal para salir al extranjero argumentando problemas
de salud y dejaría al secretario de gobierno como encargado
del despacho a fin de que éste sea el que entregue la estafeta
al futuro gobernador.
Estudios y mediciones de opinión
de los cuerpos de inteligencia del propio estado revelan que si
hoy fueran las elecciones el triunfador inobjetable sería
el candidato del PAN Manuel Pérez Cárdenas, calificado
por la sociedad Nayarita como un político valiente, serio,
trabajador, eficiente, honesto y con la visión de estado
necesaria para sacar a Nayarit de la postración en la que
se encuentra.
Todo mundo comenta con razón,
que los habitantes de Nayarit ya están fastidiados del cacicazgo
y corrupción de Echevarría y también expresan
su hartazgo por el derroche, que sin límite alguno, hacen
los candidatos del PRD y del PRI, los cuales en su afán de
triunfo niegan sus vínculos con el actual gobernante.
El adinerado Ehevarría reniega
de todo lo que le recuerde el pasado, al grado de que ahora las
tradicionales cubas que plácidamente bebe por las tardes,
las toma con pepsicola (que, comentario al margen, han de saber
horrible).
No cabe duda de que cuando el perro
es bravo, hasta a los de casa muerde.
.
|