| EL
PROBLEMA DEL DESEMPLEO ES PROBLEMA DE TODOS
Por Raúl Rodríguez Santoyo*
La semana
anterior fue prolífica en declaraciones, artículos,
comentarios, propuestas, críticas y todo lo imaginable
en relación con el serio problema de desempleo que
se está advirtiendo ya en nuestro País y sus
graves, muy graves consecuencias.
Creemos
que el problema que sin duda existe y se hará más
crítico conforme pase el tiempo, su solución
no es sólo cuestión del Gobierno (en sus tres
niveles) es problema que azota a todas las naciones ricas
y pobres, como EUA en ejemplo claro, por que no es posible
solucionarlo dadas las condiciones económicas globalizadas,--como
se dice ahora—que se advierten en el planeta y que naturalmente
se reflejan con mayor severidad en los países subdesarrollados
o en vías de desarrollo como el nuestro.
El Episcopado
Mexicano por conducto de su vocero el Obispo de San Luis Potosí
Luis Morales Reyes, criticó al Gobierno por la situación
que ya palpamos todos y por el modelo económico que
tenemos. Lo mismo hicieron dos arzobispos y un sinnúmero
de obispos y clérigos, pero con críticas no
logramos soluciones, sólo acentuar más el problema.
Los empresarios
también han opinado y coinciden en que “deben
tomarse medidas apropiadas” y así nos vamos con
los Partidos Políticos, los sindicatos, los intelectuales,
los campesinos, los universitarios, todos en lista interminable
estamos viendo con pavor que el problema del desempleo crece
en nuestro País y no hay medidas adecuadas para detenerlo
y menos para resolver tal problema.
La cuestión
de crear empleos no es fácil, no se da por decreto,
ni por opiniones, ni por consejos, es cuestión de que
todos propiciemos una situación económica de
emergencia que nos ayude a no caer en un cataclismo social,
pues entonces si estaremos fritos.
Debemos
estar conscientes de que en EUA tienen el mismo problema de
desempleo y eso que son los más ricos del mundo, así
que podemos pensar de nosotros que no lo somos, por lo que
con nuestras propias fuerzas debemos avocarnos a buscar soluciones,
gobierno, sectores productivos, trabajadores, la sociedad
toda en un despliegue de voluntad que nos obligue a examinar
con cuidado la situación y tomar las medidas mas adecuadas.-
En primer
lugar muchos desesperados, del campo principalmente, se lanzan
y aumentará el flujo conforme pasa el tiempo, a cruzar
como indocumentados la frontera norte.- Las cifras son terribles:
cerca de 500 mil mexicanos emigran cada año a los EUA,
aumentando el problema que ya hay en el vecino País
y propiciando las reacciones de éste en contra de los
indocumentados. Para ilustrar a los queridos lectores en ésta
cifra de emigrantes, les diremos que por datos del Conapo,
de los emigrantes el 30% son jóvenes o adolescentes,
el 80% carecen de experiencia migratoria y 9 de cada 10 no
llevan documentación alguna. Esto hace difícil,
como ya esta ocurriendo, que los EUA acepten celebrar un acuerdo
migratorio a corto plazo.-
Preocupante
pues es que la juventud de México emigre sin preparación
alguna y además, por si fuera poco la emigración
en si, de los jóvenes que se van el 17% sufren condiciones
de pobreza extrema alimentaría; el 23.4% no tienen
capacidad alguna de trabajo y el 49.1% tiene pobreza patrimonial,
así que el 89.9% de la juventud que emigra se halla
en situación de grave rezago y por tanto de riesgo.-
Si a todo lo anterior, que no es poco, se agrega que en el
campo los jóvenes se unen en pareja temprana y tienen
su primer hijo antes de los 21 años, la situación
se torna tremenda.
El desempleo
urbano en México este año ya llegó a
la cifra alarmante de 3.17% contra el 2.39% del año
anterior y no se espera, según los pronósticos
de expertos, que se detenga la tasa referida.
¿Que
hacer pues? Bueno, quien tiene un empleo, por modesto que
sea, aferrarse al mismo y conservarlo a toda costa, olvidándose
de pretensiones y exigencias; quien no lo tiene y espera encontrarlo,
valorar que es difícil y que es mejor ir preparándose
para lograr el sustento en el autoempleo o el comercio informal.
Los estudiantes
que cursan carreras profesionales actualmente deben sopesar
que les va a ser difícil encontrar ocupación
al titularse, salvo que sean de calificaciones excelentes
y tengan alguna experiencia laboral, de lo contrario, seguir
estudiando duro pero al mismo tiempo capacitándose
para ocupaciones temporales o actividades de tipo técnico
o como obreros calificados. Entender la realidad es dar el
primer paso a una solución, ignorarla, es irnos todos
juntos al abismo.
Dejémonos
de marchas, plantones y manifestaciones que solo crean tensión
social y pongámonos a trabajar en lo que sepamos o
en lo que podamos. No podemos permitirnos el lujo de desperdiciar
el tiempo. Pensémoslo y decidamos lo mejor.-
Si no
nos serenamos y analizamos bien el problema serio que tenemos
los mexicanos enfrente, entonces vendrá el caos social
y ese sí no lo podremos resolver en 15 minutos ni en
una vida.-
Diputado
Estatal del PRI*
rarosa@att.net.mx
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