| El
gobernador Gray Davis pasa al ataque para mantener el cargo
Insistirá
en el alto costo de la elección especial y en que no
resuelve los problemas del estado
María Luisa
Arredondo
Redactora
de La Opinión
Después
de resistir durante semanas los continuos embates de quienes
desean reemplazarlo, el gobernador Gray Davis ha iniciado
una agresiva estrategia de defensa. Esta incluye tratar de
dar marcha atrás a los impuestos recientemente aprobados
para el registro de vehículos, cumplir su promesa de
firmar una ley que facilite la licencia de manejo a muchos
indocumentados y convencer a la ciudadanía de que la
elección de destitución sólo agravará
los problemas del estado.
Los
asesores de Davis consideran que, para recuperar la popularidad
perdida, el gobernador debe mostrar a los votantes que la
elección especial del 7 de octubre no hará nada
por solucionar la grave crisis económica de California,
sino todo lo contrario.
David
Doack, consejero de Davis, señaló que el gobernador
centrará en adelante su mensaje en subrayar el alto
costo que tendrá la elección, el cual calcula
en alrededor de 66 millones de dólares, y en la posibilidad
de que el estado quede a merced de un pequeño grupo
de intereses.
“Aunque
el gobernador enfrenta a numerosos contendientes, él
es el único que tiene el cargo ahora y está
decidido a proyectar una imagen de estabilidad y a luchar
por su trabajo”, dijo Doack.
Propuesta
beneficiosa
En
este sentido, un grupo de legisladores demócratas anunció
ayer una iniciativa que podría mejorar la imagen de
Davis, pues presentará la semana entrante un proyecto
de ley que revertiría el aumento del 300% a la cuota
de registro de automóviles decretada recientemente
por el gobernador.
De
aprobarse, el nuevo proyecto de ley dejaría sin efecto
la nueva tarifa —que comienza a regir el 1 de octubre—
para el registro de autos y camionetas, misma que ha sido
recibida con desagrado en casi todos los sectores.
El
proyecto de ley, a cargo del asambleísta Darrel Steinberg,
demócrata de Sacramento, aún no está
finalizado, pero contempla sustituir la nueva cuota para vehículos
por el incremento a los impuestos a los ricos, que pasarían
de un 9.3% al 11%, así como a los cigarrillos, que
subirían de 87 centavos por cajetilla a 1.10 dólares.
A
juicio de los republicanos, esta nueva medida es sólo
una táctica más para restaurar la dañada
imagen de Davis entre los votantes.
“No
podemos creer que Davis esté actuando de manera clara.
Primero hizo todo lo posible por aumentar los impuestos al
registro de vehículos, a pesar de que le advertimos
que no era positivo para la economía del estado. Y
ahora que se ve en peligro, ha dicho que está dispuesto
a cambiar, ¡sólo para ganar votos!”, dijo
el asambleísta republicano Robert Pacheco.
El
legislador de Industry añadió que, con esa actitud
de falta de firmeza, Davis demuestra que no es una persona
sincera. “El no actúa guiado por sus principios
o por el bien de California, sino simplemente por lo que le
conviene en un momento dado”. Pacheco señaló
asimismo que el plan demócrata “no ayudará
a estimular la economía estatal”.
En
opinión del asambleísta Fabián Núñez,
demócrata de Los Angeles, la iniciativa tiene, en efecto,
pocas probabilidades de ser aprobada, precisamente por el
rechazo que enfrentará por parte de los republicanos.
“El
proyecto es muy bueno y pensamos presentarlo la semana entrante.
Pero soy realista y creo que es difícil que logremos
el apoyo necesario, porque los republicanos han dicho que
no están dispuestos a negociar que se cancele el impuesto
a los vehículos a cambio de imponer mayores impuestos
a los ricos y al tabaco”, afirmó Núñez.
Otros
legisladores han llamado la atención acerca del posible
caos que causaría al Departamento de Vehículos
de California (DMV) dar marcha atrás a las nuevas tarifas.
Se
ha generado también un debate en torno a si será
necesario o no que los demócratas cuenten con el apoyo
de los dos tercios en la Asamblea para la aprobación
del proyecto. Algunos consideran que bastará una simple
mayoría, dado que no se trata de elevar impuestos,
sino de una simple sustitución, que iría de
los vehículos, a los cigarros y a los sectores más
pudientes.
Pero
otros, como Peter DeMarco, vocero del líder de la minoría
republicana, Dave Cox, cuestionan si los demócratas
pueden legalmente intercambiar unos impuestos por otros sin
contar con el respaldo de los dos tercios de la Legislatura.
El
vicegobernador Cruz Bustamante, que es el candidato demócrata
de más alto rango en la contienda programada para el
7 de octubre, se ha mostrado también inclinado a apoyar
la medida de dar marcha atrás a la nueva tarifa para
vehículos.
En
cuanto a la propuesta que permitiría licencia de conducir
a muchos indocumentados, Pacheco la calificó como otra
medida oportunista, en tanto que Núñez aseguró
que el gobernador está dispuesto a cumplir su palabra
y aventuró que la firmará este mismo mes.
Hasta
ayer a las 5:00 p.m. el secretario de Estado Kevin Shelley
había anunciado que 131 candidatos habían completado
su certificación para contender en las elecciones del
7 de octubre, de un total de 247. Uno de los candidatos certificados
es Peter Miguel Camejo, del Partido Verde, quien recibió
ayer el apoyo de Ralph Nader, ex candidato presidencial de
esa agrupación en el año 2000.
|