Y les platico de mi prima, en primer
lugar, porque ésa es la situación para muchos
de nuestros compatriotas; y en segundo lugar, porque es muy
difícil pensar que alguien de nosotros no tenga un familiar,
un amigo o por lo menos un conocido que actualmente se encuentre
trabajando en Estados Unidos.
La aprobación y publicación de la Ley SB1070 ha
sido severamente criticada de discriminatoria, racista y hasta
de anticonstitucional. Y desde luego que no es para menos, porque
según ese ordenamiento, cualquier persona que camine como
ilegal, que hable como ilegal, que tenga color de ilegal, que
vista como ilegal… puede ser sospechoso y detenido por
la policía, le pueden pedir que demuestre con documentos
la legalidad de su estancia en Estados Unidos, y si no lo hace,
en automático podría ser considerado y tratado
como un criminal.
La Ley Antimigrantes publicada por la gobernadora de Arizona,
Jan Brewer, desató múltiples reacciones en contra.
En México inmediatamente protestaron diputados, senadores,
estados fronterizos, organizaciones de derechos humanos y el
Presidente de la República.
Pero no sólo eso, el rechazo y la crítica también
se dejó sentir en el Vaticano, en España y en varios
países; y más aún, el mismo gobierno federal
de Estados Unidos, en voz de la secretaria de Seguridad Interna,
Janet Napolitano, se pronunció en contra y hasta declaró que
van a impugnar la ley. Por cierto, cuando Napolitano fue gobernadora
de Arizona en dos ocasiones vetó iniciativas de ley similares.
Ahí están ya las severas críticas en Estados
Unidos y en varios países, las multitudinarias marchas
de protesta en más de 70 ciudades de la Unión Americana,
el boicot para dejar de asistir a eventos deportivos, clausurar
toda actividad turística y evitar comprar productos en
y de Arizona.
Los legisladores y Brewer no contemplaron todas las reacciones
en contra que desataría la Ley SB1070; pero peor aún,
no alcanzaron a percibir que esas reacciones ya empezaron a rebasar
a la misma legislación, y se están trasladando
contra todo lo que sea de Arizona. Frente a esto habrá que
preguntarse: ¿cómo serán vistos los ciudadanos
de Arizona fuera de su estado a partir de esta ley?
Porque hay algo muy cierto, en este momento los migrantes ilegales
son terriblemente rechazados y perseguidos en un estado de
EU; pero todo ese rechazo ya se está revirtiendo contra eventos,
productos y servicios, y muy posiblemente contra ciudadanos de
Arizona; lo grave es que ese rechazo ya se manifiesta, no en
uno, sino en varios estados y países.
Licenciado en Ciencias y Técnicas de la Comunicación
y licenciado en Derecho. |