LA
TRADICIONAL FERIA DE PRIMAVERA DE JEREZ
Por el rescate de su autenticidad histórica y cultural
Nuestra
Feria de Primavera, y refiriendo a la tradicional y original
que conocimos todavía hace pocos años en
su original lugar, su estilo y forma, que daba abrigo
a la sana convivencia entre los jerezanos, es sin duda
el tema controvertido y la pregunta que se hacen nuestras
gentes que regresan a visitarnos cada año.
En
donde quedó la tradicional?, porque fue llevada
a las orillas de la ciudad?, en donde quedaron su típicos
tapancos?, porqué del alejamiento del sentido natural
de ésta feria que competía junto a las mejores
de México?.
Y
así sentados en el jardín nos acercamos
unos a otros a conversar y a tratar de entender estos
cambios, en los cuales no nos sentimos identificados como
antaño; el hecho de haber sacado la Feria del jardín,
de su centro es el desaliento de todos, al ver que una
feria alejada no tiene ni se debe históricamente
ni a su razón de ser, ni a sus tradiciones y cultura.
El
abandono y el desconocimiento de quienes han tomado como
suya una fiesta que fue y debe de ser lo que antaño,
el respiro y el reencuentro con la sana economía
del comercio, es el punto central en que señalan
a este evento ya no como lo que fue sino como un pingüe
negocio de concesiones en donde las autoridades son el
eje y ya no la sociedad civil que colaboraba y distinguía
la fiesta.
Escuchamos
en cada vuelta que se ve rumbo a las “instalaciones”
en los ancones del Río Grande, voces que citan
desacuerdos por tan lamentable pérdida, y van como
de escalofrío y estornudo, ya que los aires de
aquél rumbo no los dejan regresar.
Cierto
es que nos estamos conformando con el “sábado
de gloria” y su quema de judas, tan sin embargo
no es suficiente con ello, ya que se está confinando
en lugares y tiempos el deseo y el bullicio provincial
que nos unía en el centro de la ciudad, así
vemos una generación que no quiere morir y que
descansa y comenta en el jardín la lamentable pérdida
de nuestro lazo de comunión anual.
No
ha todos nos gusta andar de briagos, ni utilizar la feria
para realizar actos vergonzantes, para el jerezano auténtico
les es propio convivir y no pasar más allá
de entender que esta oportunidad única debe de
ser de tipo familiar y apegada a la buena convivencia;
nos es grato disfrutar cada día por su nombre,
cada lugar por lo que es y respetar a los demás,
para que sea un año más de descanso, de
cordialidad y sana convivencia.
No
es grato ver a personas visitantes de otros estados, de
otros países, más aún a los paisanos
que pasan a lista anual y que siempre en su llegada esperan
encontrar al Jerez que un día dejaron, y nos están
defraudando quienes se han encargado de la Feria, será
acaso su ignorancia?, quizás no ya que impera el
dispendio de las bebidas embriagantes y que con dineros
han acaparado el curso de los dineros que debía
ir a mejorar el estado comercial de la localidad.
En
manos y voces de todos está el futuro de nuestra
Feria, ya que todo puede regresar a su normalidad, solo
bastan las personas indicadas para que regrese a Jerez
su tradición, su cultura y esos buenas intenciones
que llegan a comprender el fondo histórico que
como patrimonio de todos debió respetarse.
Hay
tiempos de cambio pero también existen los que
retoman la razón y el entendimiento por razones
naturales de una provincia rica en costumbres y en formas
que no pueden por ningún motivo ser modificadas,
ya que ello solo esta ocasionando atrasos dentro de nuestra
forma y manera de vivir, y para ello no hay alusión
valida que respalde el deterioro y la pérdida de
nuestra identidad de jerezanos orgullosos de nuestra tierra.
Espero
y se sumen al comentario que clama por rescatar los valores
idos, por reintegrar a los nuestros y sobre todo pedir
por el regreso de lo propio y muy nuestro.
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