Dudas
de Comentarios y Noticias
Sembrando dudas, charlatanerías,
supersticiones, información desviada, en una suspensión
o indeterminación del ánimo entre dos juicios,
juega la mentira y la verdad; sea acerca de una noticia o comentario
en vacilación por una búsqueda de intereses oscuros
y desconocidos, que solo atañen a la persona que los
realiza.
Expuestos a la duda que se cuestiona para
ventilarla y resolverla mediante y entre métodos discordantes,
que aluden a la filosófica que nos ha mostrado Descartes,
haciendo consistir la oscilación mental en la provocación
de un propósito.
Por consecuencia del quebranto queda la
indagación directa y no persuadida por los aires de la
desinformación que traen segunda y tercera mano cambios
toscos y burdos, ciertamente.
Es dudable que se pueda aseverar, sin mitigarla, por ello abatiendo
la cruel y despiadada intromisión de los sinsabores del
ocio y el atropello, van de la mano en sospecha, llenando el
ámbito de oscurantismo de muchos, la burla de otros y
la indignación de los eludidos.
Sin crédito las sinrazones van
atacando, lentamente y suavemente a los acorralados por la razón
comentada o encubierta por otra; tristemente, célebremente
de entre la supuesta sociedad en ánimo de encontrar luz
al entendimiento y a la buena voluntad.
Y perplejos al dudar de tanta injuria
sorda e indolente, entre resoluciones y juicios contradictorios,
sin decirse unos y otros, sino por mandato literal se burla
y se obstruyen los caminos de sanidad sustentable.
Hay poco crédito en la atmósfera
en que reluce la calumnia, así poco y nada probable se
encienden logrando hechizos y brebajes de chantaje; la nueva
especie vive a expensas de los demás y se esconde tras
los arbustos y la hojarasca, huyendo una y otra vez, por los
aires.
La poca y nula probabilidad, llegaba y
atizaba por doquier, más de entre el murmullo se escucha
el clamor cierto que llega de la víctima que caída
y dolida, expresa su voz de indignación.
Dudosamente va, ofrece dudas por doquier
y tira por aquí, por allá las sendas mentiras
que sofocan su alma perdida, se exilian, se amparan a la luz
de las tinieblas utilizando a otros al creer ir de la mano,
cuando a su pie esta el cadalso, que frio, alberga la culminación
de su fracaso.
El lector dudoso hace lo propio y correcto, aboliendo y desterrando,
incluso señalando la improcedencia, coronando con el
exilio a quienes usan los tramites del chantaje para un supuesto
bien personal; y van hasta los oscuros rincones de los claustros
legales a pagar por sus supuestos dichos, con sus propios pasaportes.
Pero libres de toda consigna y limpios
del falso manejo de las letras, hemos acordado que siempre será
mejor la literatura que nos sacude, y que nos da la clara apariencia
que nos llena de humanidad, sobre toda la chocarrería.
El duelo da lástima, cuando ya por terminado el cuerpo
va hacia ese universo perdido, en donde purgan y compurgan las
ánimas malévolas; ha falta de sentimientos, ha
crecido la crueldad, tomando aguas y polvos ajenos, logrando
crear una insoluta cuerda floja, que tira hacia la lejanía
y más allá de ser por propia voluntad, en esa
huída hacia el escondrijo de madrigera.
Vamos creyendo en lo nuestro, en lo propio,
hagamos local la verdad, retomémos los caminos naturales
y que se hable sobre certezas cada vez que llegue y se vea esa,
la tormenta, por una hermandad entendida, en privilegio de pocos.
Ya duchos como el agua, limpios de entre
los que se forman manchas al hacer tejidos, van caminado ahora
las buenas ánimas, que conducidas con el afán
entendido, armonizando las amenas pláticas de amigos,
los saludos de la calle regresan, la concordia esperada se encuentral,
abriendo cometidos y llevando al cadalso a las brujas.
Así sin brujería, hechizo
o exorcismo alguno, nada se teme y por el contrario florece
el impulso de las voces, creando nuevas migas, y regresando
el degradante cigarro al cenicero por limpiar la oxigenación
del lugar propio y digno.
Cuantas veces, una y dos o más aparecerá en el
pueblo el falso y obsoleto predistigitador, el profeta, el adivino,
llevándose los dineros de los incautos, más no
volvería a dar la cara, pero, podría mandar a
otros jugar las mismas cartas, entonces ya estarían por
avisados, de la carpa y el tendido preparado para el engaño.
Pasos falsos que llevan a que los nuestros
no encuentre la superación proporcional a su día
de crecimiento, los falsos no tienen en sus manos más
que el vacío de su soledad y de su engaño, por
ello lo lanzan a los demás, por cobarde osadía,
pero son flechas que van como las espadas que relumbran y que
no cortan.
Creer es al ver, al estar, al cumplir con las premisas de credibilidad
que piden pruebas feacientes de fuego; así se miran las
manos en pellejos sueltos, gritan, lloran y se temen angustiadas;
pobres adivinas.
Suavemente, dulcemente acariciando y encaminando
el pronostico torcido siguen, por ello se desdeñan los
cuentos ajenos que no siembran y que solo se manifiestan en
ardores de manos y caras langidas, por no haber pasado las pruebas
solicitadas de ensamble, que concuerden entre las ideas y preámbulos,
que han querido encender locamente, sobre el propio fuego.
Votemos por la verdad, por el concurso de la letras, hagámos
con ellas telares de entendimiento, probémonos una y
otra vez sin dolor, clamemos por las bondades de la belleza,
por los legados ciertos dejados por el buen consejo de padres
y abuelos.
Y ya resueltos tomemos las manos de entre
los impuros sin conjeturas, envolviendo cada frase en un alegre
pasaje de flores, de rosas, de olores limpios, que vayan para
la dama y la señorita de mi pueblo, al paso en que el
aroma ganador de la gardenia, nos diera el sí, al lazo
providente que da frutos de por vida.
5
de Octubre de 2003 desde la Redacción de www.jerez.com.mx
La
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